¿Una religión?
¿Un templo?
Generalmente es eso. Si hablamos de la iglesia cristiana, por ejemplo, el uso típico del termino se refiere a aquellos cristianos que están organizados en una estructura en particular. Con frecuencia, esta palabra se limita a una organización local que algunas veces llega a expandirse en grupos también locales, que al estar unidos, forman lo que se conoce como denominación.
Sin embargo, a pesar de que mi espíritu no se conforma con dicha definición, el uso de la palabra iglesia en este sentido ha llegado a ser un lugar tan común, que sería casi inconcebible llegar a usar el término en cualquier otra forma.
Después de haber estudiado y orado al respecto durante algún tiempo, no he concluido nada más que lo siguiente:
que el termino original ecclesia del Nuevo Testamento describe al pueblo de Dios en el cual reside el Espíritu Santo, que cada día es transformado y moldeado para el servicio tanto de sus hermanos y hermanas en la fe, como del mundo no creyente.
Lamentablemente, la definición popular del termino iglesia no abarca la vida secular, esto es, la vida más allá de sus puertas. Es obvio que si nos referimos a la vida de los cristianos en sus actividades triviales, en sus vecindarios, por ejemplo, la palabra iglesia definitivamente no se encuentra presente.
Mi punto de vista es que, contrario a lo que ocurre, la iglesia sí debería incluir esta "secularidad".
Lo único que queda en mi mente después de años en que he leído el Nuevo Testamento una y otra vez, es que las referencias que se hacen del Reino de Dios en sus páginas son tan prominentes, pero al mismo tiempo suenan tan extrañas a nuestros oidos hoy en día ... Las "buenas nuevas" del Reino, el mensaje que Jesús trajo a este mundo, el famoso mensaje que Pablo proclamó a los gentiles, el evangelio del Reino que es la roca sobre la cual Cristo habría de edificar su iglesia ... Todo parece haber sido reducido a una palabra: religión.
Y la verdad es que no entiendo, me confundo, si en el Nuevo Testamento hay muchas, pero muchas más referencias al Reino de Dios que a cualquier tipo de iglesia o iglesias (en el sentido institucional) o cultos o rituales ...
Cuando miramos de frente a la iglesia, por lo general lo hacemos bajo un paradigma tradicional. Así, por ejemplo, sabemos que las iglesias tienen santuarios, púlpitos, bancas y clérigo. Para cualquiera es difícil imaginar a la "iglesia" sin alguno de estos elementos tan característicos.
Pero, ¿ qué ocurriría si algún día, por alguna razón de pronto se volviera imposible contar con estos elementos? ¿Dejaría de existir la iglesia o cambiaríamos nuestro paradigma para continuar con el plan de Dios?
La verdad es que el pueblo de Dios comenzó sin ninguna de estas cosas y todo le funcionó bastante bien ... Y es más, el pueblo de Dios en el este de Asia ha funcionado básicamente sin ninguno de estos recursos en los últimos 40 años (principalmente debido al comunismo)...
Pero sigamos con nuestra pregunta original ... ¿qué es la iglesia finalmente? ¿con qué definición nos vamos a quedar?
Para muchos, la iglesia ha llegado a ser un lugar para sentarse y mirar ... o en el mejor de los casos, para "recibir" lo "espiritual" de un culto en particular, lo "edificante", porque "congregarse es mandato biblico" ...
Pero, ¿es esa la iglesia que Dios tenía en mente cuando ideó su plan de salvación?... La verdad es que estoy segura de que no ... La iglesia había de ser un pueblo, que unido en amor y compañerismo bajo la presencia del Espíritu Santo, usara los dones de cada miembro para ayudarse unos a otros a vivir como Cristo ... Pero ¿con qué fin?, ¿con el fin de beneficiarse ellos mismos? En lo absoluto, porque la demostración de esta vida que intenta ser imitación de la de su maestro, Cristo, debía ser presentada en medio de un mundo que está perdido ... Sí, del terrible y pecaminoso mundo, porque no nos engañemos, ningún cuerpo de creyentes puede llegar a cumplir el propósito de Dios si es que continua viviendo aislado de este mundo en el que habitamos ...
Desafortunadamente, la iglesia ha reemplazado encarnación por información ... Cuántos sermones, cuántas prédicas, cuantas guías de estudio, cuánto conocimiento ... Tan pronto como un nuevo creyente se integra al grupo, de inmediato se pone el énfasis en que tenga muy claro lo que debe creer y lo que debe desechar ...
Y así es, y se los digo a quienes leen estas reflexiones:















